A comienzos del siglo XX, en el ámbito psicoanalítico ligado a la escuela freudiana, se señaló la presencia de la imagen de un milano en el cuadro La Virgen y el Niño con santa Ana . Posteriormente, otros estudiosos identificaron, en las formaciones montañosas a la izquierda del cuadro, la figura de un rostro masculino, denominado «Affogato» por Federico Zeri en uno de sus comentarios críticos sobre la obra.
Esta imagen se obtuvo girando 90° en sentido antihorario la parte superior del cuadro Santa Ana. Dentro del óvalo, en las formaciones montañosas, se distingue la figura de un rostro masculino, denominado «Affogato».
En esta imagen he resaltado el « milano » repasando las líneas presentes en los pliegues del paño que envuelve a la Virgen. Observando atentamente la cabeza del milano en el original, es posible notar el detalle del ojo.